Crecimiento Cognitivo del Bebé.

Comenzaré por hacer remembranza de aquel viejo consejo que se dio en una ciudad de Grecia hará ya más de dos mil años atrás, y es: "Conócete a ti mismo", ese oficio nos ha llevado decenas de siglos y aún gateamos en esos conocimientos. De manera persuasiva, el documental del cual hago cita: "https://www.youtube.com/watch?v=vRalfk5KFVw" nos presenta lo que la misma filosofía ya dio a conocer por medio de tantos libros antiguamente escritos. La Biblia, por su parte, nos muestra también que el ser humano es un ser cognitivo, que usa sus ojos para darle luz a su alma. Traducido, esto significa que es a través de los ojos que nosotros aprendemos gran cantidad de cosas. Sin ir más lejos, el escritor argentino Jorge Luis Borges nos presentó unos cuarenta años atrás y de manera compacta, el resumen del documental entero en su poema "El gólem", cito aquí algunas de sus líneas para el enriquecimiento del presente ensayo: "El simulacro alzó los soñolientos párpados y vio formas y colores que no entendió, perdidos en rumores y ensayó temerosos movimientos. Gradualmente se vio (como nosotros) aprisionado en esta red sonora de antes, después, ayer, mientras ahora, derecha, izquierda, yo, tú, aquellos, otros".

Se observa en el documental un avance en el conocimiento de aquello que la filosofía llamará "ser", porque se creía con antelación que solamente se estudiaba al ser humano en cuanto a conciencia, a pensamiento y no a intuición. El documental finaliza donde empieza el estudio conservador filosófico: en la conciencia. Bien, y con justa razón, decía Spinoza "Pienso, luego existo". Para ser más enfáticos y menos fantasiosos, diremos que el documental nos presenta, por medio de experimentos científicos y a través de reacciones de un cúmulo de niños de cero a dieciocho meses, la respuesta a preguntas que nos eran vedadas: las matemáticas, ¿las hicimos o las traemos? El universo, ¿ajeno o extraño?, la conciencia ¿razón o innovación? Es verdad que pocas son las cosas que nos separan de los primates, pero las que lo hacen, son abismales. El solo hecho del habla, de la conciencia de sí-mismo, la voluntad, la razón, etc. Hacen que este documental valga la pena ver y volver a ver.

Quizá en algo que no se dieron cuenta los mismos científicos es que hicieron un pequeño (sino grande) analogía de su propia ciencia y/o de la filosofía misma, y esto no es nada nuevo, como lo declara el Eclesiastés: Cuán difícil nos era ver con claridad los principios y rústicas líneas de la conciencia, del conocimiento, de la filosofía. Lo que hoy nos parecen minucias, en los inicios de este viaje, veíamos borrosamente y sin grandes ideas de futuro. Poco a poco estos conocimientos se fueron formando con más vértices y con sus bordes bien definidos; ya no buscábamos las gruesas líneas difuminadas del conocimiento, sino buscábamos ahora un progreso en el pensamiento y en el entendimiento de aquello que nos rodeaba: el universo. Posteriormente, se empezó a cuestionar el origen de las cosas, Heneas resaltó por decir que todo nacía del fuego, como también algunos, refutando eso, decían que todo había salido del agua, de la tierra o del aire. Nacieron así los elementos (como para el bebé).

Poco tiempo después, ya nos preocupábamos más por alcanzar lo inalcanzable, y nos dimos a la terea de buscar explicaciones a preguntas como: "de dónde venimos, quiénes somos, hacia dónde vamos y qué hacemos aquí". El bebé también pasa por este lapso, buscando en sus padres la suma de sus matemáticas o la resta de sus ecuaciones; nació para nosotros la matemática. Esta nos acompañaría por el resto de nuestra existencia. Vimos también que la ciencia es esa herramienta que aprendimos a usar (como la baranda o el pasamano), para llegar a otro punto de nuestros emprendedores y empíricos conocimientos. Así, hemos llegado al siglo XIX, con la conciencia del Sí (o del Self para mencionar a Withman o a Schopenhauer).

Cabe aquí hacer un énfasis en aquel viejo poema que mencionamos al principio: "Quién nos dirá las cosas que sentía Dios al mirar a su rabino en Praga?". 


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