prisma

El Alfabeto.


Remontarnos a las distintas connotaciones y traslaciones que ha llevado el Abecedario desde su nacimiento hasta el día de hoy, sería adentrarnos a la historia del mismo. Empezar desde los lejanos sumerios,  por la A, que fue, en un inicio, la representación de un Buey; o la B, que implicaba una Caverna o, modernamente, casa; o explicar a detalle que Alfabeto proviene de las primeras dos letras griegas: Alfa y Beta; o explicar puntualmente con incisos y puntos de partida, que Abecedario (castellanizado), tiene la misma raíz: ABCD; sería -para mí- una pérdida de tiempo.

"En rigor, dice Pedro Felipe Monlau, no hay más que una vocal, ni más de tres consonantes primitivas, porque no hay más que una sola voz, ni más de tres órganos que la modifican" La voz única, según Monlau es la A, y las tres consonantes primitivas son la B y sus afines (labiales); la D o S y las que de estas se deriven (linguales); y la G o J (las guturales). Caemos a cabida, entonces, que tenemos todo el abecedario encerrado en una sola vocal-madre, siendo esta el principio y raíz de las demás vocales con la sola articulación de la boca y sin que esto suene a dramatismo, podríamos mencionar el universo entero con solo decir /A/.

De esto último estaba muy consciente el escritor argentino Jorge Luis Borges, al nombrar su libro Aleph*, del cual se desprende su homónimo El Aleph. Aquí, Borges descompone el universo y lo figura como uno más entre muchos. Propone lo que Rubén Darío escribió con anterioridad como un "universo de universos".  Remontándonos desde nuestros tiempos hasta aquel instante en que las cosas fueron. Aunque no estamos para hablar de Borges, sí para el Abecedario y aquí nuevamente se da esa figura: de la A hasta universo de universos. Si tenemos la primera, podemos mencionar todo cuanto existe (Cosa quizá inverosímil, pues no podemos ver todo cuanto existe, ni existe todo cuanto vemos). Sin embargo, ¿quién podría imaginarse que de estas "insignificantes 27", (que a su vez se derivan de una sola), podrían derivarse más de dos mil lenguas, y más de cinco mil dialectos; y los que vendrán? Aún más de esto, suponemos -porque así lo ha demostrado la historia- que de estos se derivarán otros lenguajes, no contando los que ya están en desuso. No hay ningún libro que sea igual a tal otro y aún pareciera que esa permutación no ha finalizado. Dios, en su Omnisciencia y Sabiduría, ha logrado en tan poco, darnos mucho.

Caemos, porque es inevitable, a la sentencia dada por Dios a Moisés: "Yo soy el alfa y la omega". Y entendemos que Jehová es el Hacedor y que no es falso cuando, por medio de las Escrituras, dice que nos hizo a su imagen, conforme a su semejanza. Pues nos dio el habla y/o su escritura, que es -según algunos- una de las diecinueve atribuciones de Dios.

Si aquí, escasamente, se ha tratado como protagonista a la vocal A, creando con ella todo un sistema silabario, llevándolo por el grandilocuente, vasto y frondoso mundo literario actual, convirtiéndolo en un conjunto de universos; añadiendo a esto los sistemas ya muertos como el fenicio, el latín, el sumerio etc., y los que vendrán, llegando hasta la unidad integral y eterna la cual está en Dios. ¡Cuánto más no habrá en la B, de la cual se ha dicho que «es el ama de cría del alfabeto»; en la C; en la D; la E;… hasta la Z! y, dejando esto en la mente del lector, pregunto: ¿No es la Estética un exceso, como es la Retórica, o como la Gramática?

 

 


*Letra inicial del abecedario hebreo, arábigo, persa, y, en  castellano, corresponde a la vocal A. Quizá también se deba a la Etimología de la palabra; los libros estaban 'hechos' de árboles, por lo tanto, Aleph aplica también a las palabras Árbol y Libro



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Marco Salas

Comentarios

jose veliz ha dicho que…
Bendiciones marco salas! mientras leeia sus escritos que por cierto estan muy exelentes encontre algunas palabras que no se que significan si fuera tan amable en explicarmelas se lo agradeceria mucho! Gracias! ( grandilocuente, vasto y frondoso mundo literario actual, sistema silabario, fenicio)