¿Que sucede luego de las Elecciones?

Muchos de nosotros nos encontramos en un estado en el que la publicidad excesiva y esa constante inundación de propaganda nos tiene hastiados, y sin embargo nos la tendremos que aguantar incluso después del 11 de septiembre.

Pero este no es el tema central hoy quisiera escribir acerca de lo que sucede realmente después de una elección, cualquiera que fuere el puesto y la institución para la cual se están eligiendo autoridades.

Primero identifiquemos a los actores; en toda elección hay dos tipos de actores los electores y los aspirantes o candidatos.  En el primero de los actores el papel principal radica en la decisión de elegir a los segundos por sus cualidades, calidades o cantidades.  Cualidades como orador, como líder etc. calidades como persona, como ciudadano etc. Cantidades de promesas o de votos comparado.

El segundo, los aspirantes, buscan introducir en la mente de los electores la idea del porque son las personas idóneas en el manejo de los destinos de la referida institución a través de diversas maneras algunas ingeniosas otras mas ingenuas.

Pero ahora bien luego de elegirlos que sucede, que papel juegan cada uno de los actores, o simplemente desaparecen?  En el ideal el elector debería de pasar de su papel al de Fiscalizador y el Aspirante debiera cambar su papel por el de servidor.

Ahora dejemos de soñar por un momento y sentémonos en la cruda realidad.  Los primeros nos convertimos en personas comunes y corrientes nuevamente ante los ojos de nuestras autoridades, en personas que si no trabajamos de lunes a sábado (los suertudos) y no pagamos nuestros impuestos y nuestros gastos sufriremos de las consecuencias en nosotros y nuestras familias, volveremos a ser de las personas que en la hora del almuerzo con nuestros compañeros de trabajo, amigos o familiares, seguiremos despotricando por las injusticias cometidas por parte de las autoridades de turno y soñando que las siguientes cambiaran los destinos de nuestra nación.

Muchos de los electores también se convierten en enemigos unos de otros, y es que durante la campaña apoyaron ciegamente a su candidato y muchas veces estos al llegar al poder terminan siendo mas amigos de sus detractores que de sus correligionarios.

Por su parte los aspirantes y en ese momento autoridades, cumplen a  cabalidad con la máxima de que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente y se olvidan de la máxima premisa que es servir y comienzan a servirse.

Esto ya se vuelve hasta común y por lo mismo aceptable para nuestra sociedad, pero si lo analizamos desde una óptica mas sincera y honesta, como sociedad y como individuos somos los culpables de este declive político y de esta corrupción innegable. Acusamos al candidato de clientelismo político, pero le aceptamos los regalos, acusamos a la autoridad de corrupta pero le pagamos el soborno, somos oportunistas, criticamos pero no actuamos, decimos que las autoridades están mal pero no las cambiamos, proponemos al que nos conviene a nosotros como individuos y no como sociedad, buscamos siempre el bienestar personal al individual. Podrán haber muchos de ustedes que no estén de acuerdo con mi disertación, de echo mi propio teclado me reclama que no escriba por que ¡ yo no soy así!, pero no me quiero engañar, todos bajo la excusa de buscar el bienestar o evitar un daño hemos permitido que el sistema se corrompa, tal ves no hemos pagado nunca una mordida, pero si le llamamos cabron al que la pago, tal ves nunca hemos hecho uso de la influencia en autoridades, pero en el banco nos saltamos la cola porque el cajero es mi amigo. 

Respetar las leyes al pie de la letra es muy difícil y mas cuando vemos que alguien mas no las respeta, pero si mantenemos este pensamiento entonces las leyes por muy buenas que sean carecerán de sentido y entonces seguiremos como en la actualidad en un estado anárquico y convenenciero.

No nos engañemos, después del 11 de septiembre, usted y yo seguiremos trabajando, seguiremos soñando, discutiendo, para nosotros nada cambiara, el único que puede cambiar su realidad es usted, no el político de turno, el único que puede mejorar su familia y su casa es usted, el único que puede lograr una armonía en su barrio o colonia es usted. 

Rafael E. Gonzalez Valenzuela

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
En resumen, se define el asalto a una autoridad. Se desea que por quien votamos cumpla, pero se incumple, algunas veces, el rojo de un cemáforo, por ejemplo.

Vuelvo a publicar un pensamiento que parece estar completamente olvidado en estos temas, y es que, un gobernador que no tiene gobierno, hace lo que desea. Hablo (espero quede claro) de Dios.

El cambio, como usted dice, no está en un político, ni está en el sistema, ni está en la misma democrácia, sino en Él.